Hace 90 días asumimos la responsabilidad de representar a la Región de Los Ríos en el Congreso Nacional, con la convicción de que la política solo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas.
El pasado viernes realizamos un encuentro ciudadano para compartir lo realizado en este período. Más que una cuenta pública tradicional, fue una oportunidad para escuchar y dialogar con dirigentes sociales, organizaciones comunitarias, gremios, vecinas y vecinos que conocen de primera fuente los desafíos de nuestras comunidades.
Estos primeros meses también han permitido constatar una realidad preocupante. Mientras las necesidades de las familias aumentan, las decisiones del gobierno de Kast han significado retrocesos concretos para el bienestar de las personas, especialmente en salud. Los recortes presupuestarios y las dificultades de la red pública golpean con más fuerza a quienes dependen del Estado para acceder a una atención oportuna y digna.
Nuestra responsabilidad parlamentaria nos demanda que no se pierda ninguna oportunidad más para defender la salud, la dignidad y el bienestar de las personas.
Por eso, pensar el desarrollo de Chile exige legislar sin dejar a nadie atrás. Significa construir políticas públicas que respondan a quienes trabajan, cuidan, estudian y sostienen a sus familias todos los días.
Una prioridad será poner el foco en el empleo y hacernos cargo de la salud oral de la fuerza trabajadora. Hoy miles de personas entre 18 y 60 años quedan fuera de las principales prestaciones odontológicas, afectando su bienestar, autoestima y oportunidades laborales. Por eso urge impulsar una Ley de Salud Dental.

También debemos avanzar en el reconocimiento de realidades históricamente invisibilizadas, especialmente aquellas que afectan a las mujeres. La endometriosis, la perimenopausia y la menopausia no pueden seguir siendo experiencias ignoradas por el sistema de salud.
Un país con futuro justo debe reconocer, además, que la salud mental es una urgencia social; que el gasto de bolsillo exige enfrentar el abuso en el precio de los medicamentos; y que fortalecer la salud pública requiere fortalecer Fonasa.
Han sido 90 días y 90 oportunidades para escuchar, proponer y trabajar por Los Ríos. Pero también 90 oportunidades desperdiciadas por un gobierno que ha optado por debilitar derechos sociales. Nuestra responsabilidad parlamentaria nos demanda que no se pierda ninguna oportunidad más para defender la salud, la dignidad y el bienestar de las personas.




